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Detención de Ahumada, la estrategia para encarcelar a los involucrados en el “Comploj” del 2004

La detención en Buenos Aires de Carlos Ahumada Kurtz, por un presunto fraude fiscal a la Hacienda mexicana por 1 millón 400 mil pesos, revive viejos lodos de la política nacional, ahora en tiempos de la 4T.

Aunque la cifra de un supuesto incumplimiento de ISR por parte del empresario argentino, que no informó de una venta de un terreno al fisco, parece un tema menor, en realidad lo importante es el trasfondo político de esta captura y las repercusiones y los efectos que un posible regreso a México de Ahumada, en calidad de detenido, pudiera tener en estos momentos en otros casos judiciales en marcha por temas de corrupción, como el de su expareja sentimental Rosario Robles Berlanga.

De entrada, en medio de la lucha anticorrupción de López Obrador, con la acción directa y contundente de la Fiscalía General de la República (FGR), la detención y posible extradición a México de Carlos Ahumada, con la colaboración del gobierno de Mauricio Macri, es un nuevo golpe mediático y político espectacular para la Cuarta Transformación, que además se produce a sólo dos semanas del primer informe de gobierno del Presidente, que no tendrá muchas cifras ni datos duros para presumir, con obras públicas detenidas, una economía en caída y una inseguridad creciente, pero sin duda llegará a su primer ejercicio de rendición de cuentas ante la sociedad y el Congreso, con una popularidad que vuelve a repuntar, producto de las detenciones, juicios y órdenes de aprehensión en contra de personajes de primer nivel de los sexenios anteriores.

Ahumada no vendrá a México, si es que lo traen, para responder por un impago de 1.4 millones en impuestos; si es extraditado y por segunda ocasión encerrado en una prisión mexicana, llegará para otros objetivos que seguro forman parte de la inocultable estrategia política que se opera detrás de la fulminante actuación de la FGR y de su titular Alejandro Gertz Manero.

Un pez como Carlos Ahumada tal vez no tenga en este momento valor por sí mismo, ni siquiera por la tormentosa e intrincada relación que tuvo con Rosario Robles, pero sí por sus nexos políticos y económicos con otros personajes de primer nivel en los que tiene puesta la mira la 4T: el expresidente Carlos Salinas de Gortari y su abogado, financiero y amigo, Juan Collado, Federico Doring, Diego Fernández de Cevallos, Sosamontes y quizá hasta el mimo Brozo por el famoso “Comploj”.

Es ahí donde el argentino puede volverse una pieza clave para otras investigaciones en curso, como la del preso Collado, o para futuras acusaciones y expedientes contra Salinas.

 

Lo cierto es que la telenovela de traiciones y venganza continuará…

Con información de Salvador Garcia Soto

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